Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar el servicio ofrecido. Al continuar con la navegación consideramos que acepta su uso.
Consulta nuestra política de cookies para más detalles.
Aceptar Más información

Testimonios

Juan José Haya Sancho
Juan José Haya Sancho
Reside en: España
Es miembro de la Universidad Politécnica de Valencia, y este año intentó hacer cima en el Everest.
¿Cuando cansarte de ir a la montaña? Creo que volvemos cansados, a veces hechos polvo y aún así estamos deseando regresar cuanto antes a sentir esas sensaciones que en tan pocos sitios son posibles, esos momentos de emoción de pasarlo bien y a la vez tan mal, sufriendo y disfrutando, riendo y cayendo lágrimas de esfuerzo, algunas veces con gran recompensa y otras con una pequeña frustración de no haber conseguido lo que se buscaba, pero sabiendo que lo ocurrido, eso ya no te lo quita nadie.

Son muchos los viajes que podemos hacer a nuestro Pirineo, en un año muchos picos, distintos lugares, diferentes valles con unos compañeros u otros, pero siempre hay una salida más especial, esa que estas esperando hacer, que tanto tiempo llevas planeando, la montaña que siempre deseabas subir.

Porque no hacer realidad nuestros sueños y decidir. Me voy.

Preparar todo lo que nos haga falta, prepararnos físicamente, y sobre todo psíquicamente, dudas y más dudas, debo irme, ¿puedo?, y porque no, cambia tu vida y decídete a ser tú por una vez. Deja todo, tus deberes, tus obligaciones y disponte a pasar unos días inolvidables acompañado de los mejores amigos que en esos momentos necesitas.

El tiempo, siempre el tiempo, este mundo de prisas, y de estrés.

Si yo me iría, pero....

Un gran día bajábamos de los pirineos, cinco en un coche, con poco dinero, algo de tiempo y muchas ganas, veníamos de apuntarnos algún tresmil. Muy contentos y como cada vez pensando en la próxima salida, en esas noches en la tienda sobre la nieve, esperando a oír el pequeño despertador para salir al frío, equiparnos, mirar a lo alto y sentir lo maravilloso de la naturaleza. Esta vez había más, un cosquilleo nos decía que era hora de hacer algo más, algo nuevo, de hacer un salto, deseando conocer otros montes y disfrutar con distintas vistas, había que hacerlo y pronto.

La primera salida a los Alpes fue inolvidable, todo enorme, todo nuevo, allí se pierden las distancias, no se aprecian los grandes desniveles, los enormes glaciares, esas cimas que terminan de punta en las que sólo cabe una persona, y con cuidado de no caer a alguna de las vertientes.

No olvidaré nunca la llegada a mi primer pico de más de 4.000m un largo glaciar que cruzamos de noche, lleno de grietas, encordados, con el piolet en la mano, la frontal en la cabeza y paso a paso esperando a que el sol nos calentase. Que distinto a las sensaciones que tuve cuando llegué por primera vez al refugio de Goriz, dónde todo era nuevo y desconocido para mí, preguntando que era aquello que llevaba la gente en las espinillas, o los pinchos de debajo de sus botas, o el pico de la mano, seguro que aquel robusto y experimentado escalador diría, que tío más cansino, pero yo quería aprender, estaba en un lugar soñado pero sin saber nada de nada.

Como ya digo, sí subí mi primer pico en los Alpes y fue un sueño cuando tuve que colocar un pasa manos para pasar con mayor seguridad la última parte hasta llegar a la ansiada cima.

Hoy día 25 de octubre de 2005, hace poco he vuelto de los alpes, el mes pasado estuve en el valle de Aosta, haciendo y encadenando varios picos, muy poca gente y un ambientazo de invierno que no lo esperaba encontrar, este año a sido un buen año para mí alpinísticamente hablando, en primavera conseguí superar los míticos 8.000m , pero esa es otra historia, igual que me gustaría contaros bien este último viaje al país de Heidi.

Ahora me voy a presentar un poco mejor, soy un pirineista, que despacio y con ganas voy conociendo el mundo de la montaña, desde aquí hasta dónde pueda llegar, mi nombre es Juan José, ahora tengo un grupo de amigos con los que salgo al monte y vamos haciendo cosillas, me encanta la montaña y desde hace varios años para mí se convirtió en una forma de vida. Siempre que puedo me escapo a respirar ese aire maravilloso que hay en la altura.

Me encanta ver esa gente que ríe en una cima y saca una bella foto, inmortalizando el momento en el que nos sentimos nosotros mismos, ahora sí soy yo me digo a mi mismo, en muchas ocasiones abro los brazos para la foto, dando las gracias de poder estar allí y de poder haber conocido este mundo, es entonces cuando pienso en los eres queridos e intento asimilar y memorizar todo lo que veo para luego describirlo lo mejor posible, aunque las sensaciones y emociones sean imposibles de trasmitir, yo lo intento, creo que en casa ya lo van entendiendo se dan cuenta que hice bien eligiendo la montaña aquel día que me ofrecieron mi primera expedición y tuve que dejar el trabajo, vuelvo a repetir, para mí la montaña es : Una Forma De VIDA.

Soy uno de los miembros de la Universidad Politécnica de Valencia que este año intentó hacer cima en el Everest, esta ha sido mi tercera expedición a picos de más de 8.000m. Llevo muchas salidas y numerosas ascensiones en el Pirineo, bastantes veces he visitado nuestros vecinos los Alpes y espero que pronto se alargue mi experiencia en otras cordilleras como los Andes o incluso más lejos, eso todavía está en el aire.
Alfredo Fernández
Andreas Günther
Andy Hessberg and Waltraud Schulze
David Björkén
Herbert W.Heinrich
Javier Campos
José Manuel Fernandez
Juan José Haya Sancho
Kin Man Chung
Peter Askulv
Valerie Crespí-Green